Un momento para Dios. Para ti. Para cada día.

Detente.
Mira tu día.
Descubre a Dios.

El examen ignaciano te guía en la oración sobre el día que has vivido. Reconoce aquello por lo que das gracias y hacia dónde te invita Dios a seguir.

Cada día tiene algo que decir.

El examen es una oración para mirar con atención lo vivido. Te ayuda a encontrar la presencia de Dios en lo que estás viviendo.

En el silencio nace una mirada más clara.

Una aplicación para tu oración diaria

Esta aplicación ha sido diseñada para hacer accesible, práctica y significativa la oración del Examen ignaciano en el mundo actual.

Tanto si te inicias en la oración como si ya tienes experiencia en la vida espiritual, encontrarás una guía sencilla para la reflexión, el discernimiento y el crecimiento personal.

La práctica diaria del Examen puede ayudarte a desarrollar una mayor conciencia de ti mismo, profundizar en tu relación con Dios y aprender a encontrar a Dios en todas las cosas.

  • Introducción al examen
  • Exámenes para distintas situaciones de la vida y temas
  • Tu propia lista de exámenes favoritos
  • Tema claro y oscuro
  • Música de meditación de fondo opcional
  • Tamaño de fuente ajustable
  • Examen guiado*
  • Enlaces a pódcast, vídeos y guías*
  • Estadísticas del tiempo dedicado al examen
  • Disponible en más de 15 idiomas
  • La aplicación respeta tu privacidad**

* El examen guiado y el contenido en línea complementario solo están disponibles en algunos idiomas.

** La aplicación no envía ni comparte datos de los usuarios. Las estadísticas se guardan únicamente en tu dispositivo.

Lista de exámenes

  1. Introducción al examen
  2. Para un día importante
  3. En la alegría y en el dolor
  4. Para conectar con el asombro
  5. Redescubriendo mi llamada
  6. El descanso
  7. Considerando mi semana
  8. Mis elecciones de hoy
  9. Para que más le ame y le siga (hoy)
  10. El progreso en el amor (hoy). Volver a casa
  11. Las preguntas de mi vida
  12. La Reforma de EE
  13. Mirar el mundo como Dios me mira
  14. Amor y humildad
  15. Comunicar la consolación de Dios

Los textos han sido elaborados en colaboración con Cristina Fernández Hoyos, cuya aportación ha contribuido a dar forma a los fundamentos espirituales y teológicos de la aplicación.

Cómo rezar el examen

  1. La presencia de Dios

    Busco un lugar tranquilo, me sereno y tomo conciencia de que entro en la presencia de Dios: «Tú me sondeas y me conoces».

  2. Vivir la gratitud

    Busco uno o dos acontecimientos del día que acaba de pasar en los que Dios haya estado presente para mí de una manera especial. No busco la cantidad, sino que me detengo en ese acontecimiento y lo hago presente de nuevo. Doy gracias a Dios por lo que he podido vivir con él.

  3. Pedir luz

    Pido al Espíritu Santo luz para poder mirar mi vida con los ojos de Dios, tal como él la ve. Pido saber reconocerlo en el día que acaba de pasar y descubrir cómo ha actuado en mí. También le pido que me aclare mis errores y que sea su mirada la que ponga de manifiesto mis carencias.

  4. Tomar conciencia

    Repaso sistemáticamente todo el día, hora a hora, y contemplo la presencia de Dios en la jornada que acaba de pasar. No entro en detalles, sino que me fijo en cuatro o cinco acontecimientos principales del día. ¿Cuál fue mi actitud interior en ellos? ¿Qué me llevó a actuar de esa manera? ¿Qué efecto tuvieron en mí esos acontecimientos? La decisión principal del cristiano no es elegir entre el bien y el mal, sino entre algo bueno y algo mejor. Es nuestro deber discernir siempre y elegir lo mejor: en eso consiste el MAGIS ignaciano. ¿Dónde cantó y bailó mi corazón, dónde experimentó un crecimiento de vida, esperanza y amor? ¿Y dónde, por el contrario, se fueron apagando en mí la vida, el amor y la esperanza?

  5. Pedir perdón

    Desde lo más profundo del corazón, pido perdón al Señor por aquello en lo que he fallado: por olvidar su presencia y por cerrarme a su amor.

  6. Mirar hacia mañana

    Con la confianza de estar en las manos de Dios, pido al Señor la gracia de seguirlo mañana mejor y con un poco más de atención. También le pido poder reparar aquello que me separa de él. Para terminar, rezo en silencio el padrenuestro.

Oración en tu idioma

Una aplicación.
17 idiomas.

  • Árabe
  • Checo
  • Alemán
  • Inglés
  • Español
  • Francés
  • Croata
  • Húngaro
  • Indonesio
  • Italiano
  • Coreano
  • Polaco
  • Ruso
  • Eslovaco
  • Esloveno
  • Tailandés
  • Vietnamita

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